martes, 3 de enero de 2017

Tarraco, la ciudad invisible que nunca describió Italo Calvino

Turistas asistiendo a una visita virtual en Tarraco
Cruzando las columnas de Hércules, ya entrando en el Mesogeios Thalassa, se encuentra la vetusta Tarraco. Sus habitantes celebran continuamente la muerte. Cada año se realizan festejos para recordar un pasado glorioso como capital de una de las provincias romanas en Hispania, y sus pobladores rememoran viejas ceremonias entre las destrozadas ruinas, que se siguen hundiendo ante el abandono de sus dirigentes. Parece que aparte de esos siglos, ya muy lejanos en el tiempo, no hubiese ocurrido en la urbe nada más. 

Hay también dos conmemoraciones en Tarraco, que nos trasladan al primer siglo de nuestra era: las que hacen alusión al martirio de Tecla de Icono y las celebradas en honor de la tortura y muerte del profeta Yesua, ambas con gran condominio de sus habitantes. Que participan en la evocación de estas muertes con gran profusión de disfraces y procesiones.

Tanto mira el pasado Tarraco, que ha dejado de ver lo que realizan sus contemporáneos, la ciudad en su decadencia se va esfumando lentamente atrapada por la niebla de la ignominia. Aparte de lo anteriormente descrito, el silencio en ráfagas invade sus calles, martilleadas por el paso de fantasmas, personajes viciados y corruptos, y algunos marineros varados esperando algún barco que les saque de este puerto espectral. 

A veces algún ave alza el vuelo entre la podredumbre del estiércol que se acumula en sus calles y edificios oficiales, entonces sus habitantes giran la cabeza para hacerse la idea de que nada ha ocurrido, igualmente pisotean o permiten que se sequen con la desidia característica de sus vecinos las pocas plantas que pueden destacar en el gris reinante. Todas las ciudades que rodean a Tarraco han olvidado su existencia, también sus moradores ya no recuerdan el día en el que vivieron.


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Fragilidad charnega

Grabarse un tatuaje para atravesar las noches. Si te sientes peleón, puedes si no blandir una garrote. Cuanta parte es dinero y cuanta otra es esfuerzo para ir superando las pantallas? Verás, la primera moneda que pagarás será un combate a carne viva contra tu pereza, deshacerte de estructuras aprendidas y regalarle a una papelera tu falta de apertura mental de mierda.

Esto va del tiempo que vas a pagar por acceso al conocimiento en esta vida que se antoja finita. Va de que el arte se sujeta de dietas intelectuales que no son de fácil consumo.  Una tipología de arte, especifico, una entre otras realidades, que se nutre de las ideas del momento. Ese momento dura el día de hoy y siempre vas a llegar mañana. La presión está en que si no accedes a ellas mañana, a muy tardar pasado mañana, te vas a marginar, o te van a marginar. Así que la vida te va en ello.

Ve y accede a esas ideas lo mejor que sepas (te van a ayudar a tener claras varias cosas, aunque muchas otras no). Y sepas que vas a pagar por ello. Sepas que esos textos claves están al alcance de todos, algún colega te los puede prestar. -Pues va a ser que no los tienen-. Entonces los encontraras en las bibliotecas públicas cutres de tu ciudad, o en los fondos de revistas de las universidades. -No! Mierda, allí no están-. Entonces podrás deshuevarte para conseguir descargarlos de Internet. -Ostia… tampoco-. Con suerte accederás a leer el prologo, hasta la hora de hacer la cena. Verás que no son textos en castellano, así que aprende idiomas, porque van a tardar mucho en traducirlos. -Pero de coño estas hablando!-

A ver. Te hablarán de todxs esxs autorxs en una realidad paralela en las universidades o círculos concretos. Sí, es una mierda que en la calle no se traten esos temas, ya sabes que quisimos montar un grupo “a hombros de gigantes” y un club pitagórico para el examen de conciencia diario, que participamos activamente en y en contra de la pseudo-democracia que se nos ha dado y practicamos las colectividades, pero seguimos siempre sintiéndonos bastante solos y solemos acabar en el bar, y creo que a eso no le vamos a poner remedio. -Volvamos.- Las universidades. Esos cabrones se las saben todas. Ellxs tienen los discursos y es probable que encuentres lo que buscas. Ya sabes que puedes optar a beca, al menos para la primera carrera, y si sacas buena media también puedes optar para el primer master, yo lo hice, pero a partir de ahí, recarga un cuarenta por ciento al precio del crédito (solo en Cataluña) si quieres seguir, por que quizá hayas apreciado que todo lo anterior no ha valido para nada. Aprovecha tus oportunidades, dispara tus cartuchos, por ahora no importa si das en el blanco. Te transportarás a las ciudades desde-allí-donde-te-haya-tocado-crecer, o podrás alquilar una habitación en un piso compartido  en la capital si desde-tú-allí es una región demasiado folclórica que no ha levantado la cabeza porque todavía se pierde en sus raíces, y en un paréntesis de fortuna, si conduces bien, podrás atravesar la noche desgarrándote el coño o pelándote la polla con personas interesantes.

Hoy mismo, ponte al día. Goza de la salud que tengas, viste guay, o al menos lleva unas buenas parras de mas de cien. -Pasando-. Viaja a las capitles europeas en la alfombra-mágica-que-no-tienes con un telón de fondo de religiones de estructuras doradas. Paga todo eso con sueldos de mcdonalds si no exprimes tus buenas referencias para acceder a algo mejor porque tu herencia fue una familia desestructurada y tú no tienes la pasta y ellos tienen los medios. Traza el plan lo mejor que sepas y ante todo no te apalanques. Estan esperado ver que tienes.


Sal esta noche. Gasta poco en cañas de a euro y en pillarte un kebab. Salsa blanca, amigo?

jueves, 14 de abril de 2016

Micro-sexismos

María Teresa Hincapié, Una cosa es una cosa 
(acción performativa) 1990
En una sociedad dominada por machos alpha, de carácter patriarcal, el tiempo transcurre de forma más lenta de lo que deseamos. En los últimos meses los grupos feministas hablan mucho de micro-machismos. No están equivocadas las mujeres que se quejan de que nuestro comportamiento sociale está lleno de este tipo de prejuicios a todas vista ofensivos, para lo que denominan los machos "sexo débil". 

Pero a pesar de que la educación ha mejorado mucho en los últimos años, y puede que los jóvenes sean más tolerantes de lo que éramos nosotros, nuestro mundo, heterosexual, comete a diario, micro-discriminaciones contra cualquier sexualidad fuera del entorno "hombre-mujer" aceptado públicamente. 

En el último año he sido víctima de este tipo de comportamientos por personas "educadas", que te dicen "yo tengo muchos amigos gays, y son personas normales", entre otras cosas, cuando saben que yo lo soy. Creo que este tipo de comentarios son absurdos, a pocos se nos ocurriría decir "yo tengo muchas-os amigas-os heterosexuales, y son personas normales". Quiero creer que no lo hacen de mala fe, que lo dicen para potenciar una normalidad que en la mayoría de casos, no es cierta. 

Todos somos personas, y esa es la única normalidad aceptable, el respeto a la sexualidad de cada individuo es fundamental. He oído cosas como que el cambio de sexo está de moda, por personas que no saben, o no quieren entender, el sufrimiento que conlleva el vivir con un cuerpo y con una sexualidad que no es la propia, y la dureza que presenta todo el proceso del cambio para una persona transexual.

Es importante acabar con cualquier discriminación en nuestro entorno por motivos sexuales, sea negativa o positiva, y si somos víctimas de un comentario sexista, lo tenemos que hacer notar a las personas que los realizan, para en lo posible no vuelvan a hacerlos, este cambio fundamental en la sociedad, depende de nosotros. 


miércoles, 10 de febrero de 2016

La inmersión política del Arte


The Residents, “The Third Reich'N'Roll” (1976)

Tengo la sensación en los últimos años, en los que las instituciones han absorbido el denominado "arte político", es cuando más se está visualizando este, desde mi cómoda visión de espectador, me parece una sandez que nos entusiasmemos con las obras que critican al poder establecido cuando éstas están siendo patrocinadas por el mismo poder, cuando los artistas, comisarios y gestores, forman parte del juego, es una situación de un cinismo inquietante que se acerca más a un engañabobos que a otra cosa.

Pero ésta apariencia de libertad es un espejismo de difícil comprensión. La autocensura sobre algunos temas y personajes públicos, el gusto escandalizante y provocadoramente gratuito de algunos artistas, la ocultación para no levantar suspicacias, o los mensajes amparados en la moda pero con una apariencia de no tomar ninguna posición particular por parte del creador, está al pie de calle. Formando una cortina de humo sobre la situación social, cultural, económica y sobre todo política, en la que estamos viviendo.

En Europa ha triunfado el fascismo, y lo único que intentan muchos artistas y vividores del arte es perpetuarse con el mismo, en sus instituciones, tal como ocurría en el pasado. ¿Han cambiado algo los tiempos?. Creo, desde mi opinión que no. Hubo un momento, con la aparición de las ideologías políticas, en el siglo XIX y principios del XX, en las que las personas se creían capaces de cambiar el mundo, y el arte colaboró a ello creando una nueva estética. Por un momento Europa parecía renovada. Para poco a poco, caer de nuevo en la inopia. Nuestro continente es viejo, nuestros gobiernos han olvidado que tienen que trabajar para el pueblo que los elige y no para el poder económico que ha comprado la deuda de Europa en las subastas de la bolsa, los europeos nos hemos olvidado de las luchas de clases, perdiendo de forma escandalosa el estado de bienestar, casi sin importarnos la perdida de derechos. Mientras los gobiernos nos echan la culpa a los ciudadanos de su lamentable gestión.  Quisiera comentar que no hay pueblos corruptos, son sus gobernantes corruptos los que contagian, con su ejemplo, a sus sociedades.

Estamos viviendo en un mundo occidental insolidario, brutal con las minorías y con los refugiados, viendo la desaparición de la izquierdas y como por la perpetuación en el poder, cualquier posición política vende su alma al diablo. Como aumenta la desigualdad, la pobreza, y el abuso de los gobiernos vs. sus ciudadanos se hace constante. ¿En esto ha acabado todo, en ésta miseria anti-ética y anti-humana?. Podría ser...

Tengo la convicción de que desde el arte se puede hacer algo, sobretodo se puede y debe tomar una postura libre, el artista tiene que salir del fondo del armario de Chanel y encararse con lo que crea injusto, no solo vendiendo obra "políticamente incorrecta" a los círculos de coleccionistas, fundaciones, museos o ministerios, que la adquieren para lavar sus sucias manos.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Emoción vs. Sorpresa

Christian Boltanski, "La Salle des Pendus" (2015)    
Hace unos días, un artista local me dijo, en referencia de la performance de Paco Nogales, "El palomo cojo", realizada en The Grey Square, que no le había causado sorpresa. Esta nota anecdótica me lleva a pensar en que nos hemos equivocado dentro del arte actual.

¿Cuándo hemos sustituido la emoción por la sorpresa?. Entrando en el terreno amoroso, me parece absurdo cuando alguien dice que sobretodo busca una pareja que le haga reír. Las relaciones personales van más allá de la payasada o el chiste fácil. También ocurre en el Arte, no tenemos que buscar solo la sorpresa en un acto que se acerca tanto a la vida y pensamiento humano. Multiforme y lleno de claros y sombras.

Puede que en mi confrontación con el hecho creativo dé prioridad a la emoción. En la exposición de Boltanski en el Grand Hornu, de Mons (Bélgica), la obra de Boltaski me sobrecogió, y puedo decir que no me sorprendió, porqué el lenguaje que utiliza el artista para la puesta en escena de la misma, es bien conocida en el mundo artístico, no difiere demasiado de otras instalaciones suyas. Tuve la necesidad de recorrer sólo el espacio que conforma "La Salle des Pendus", sentir el peso sobre mí con el que Boltanski ha impregnado su atmósfera. Una emoción, puedo decir intensa, y a veces difícil de penetrar en la oscuridad que nos propone. Cuando al final salí al patio central del centro de arte, me di cuenta que la congoja que había sentido dentro, no solo era debida a la obra de Boltanski, él solo había puesto ante los ojos del visitante una situación, y yo me la había hecho mía. Era mi propia tristeza la que había aflorado en las salas del Grand Hornu

En el Arte ocurren a veces estas cosas, por mi parte es lo que busco. Quiero que el artista me ponga en frente de mí otras realidades, o la suya propia. Que gracias a ello, me vea como en un espejo, reflejado. 

Volviendo a Paco Nogales, nos mostró, a través de su acción basada en su propia experiencia personal, el sufrimiento que ha ocasionado una España casposa y de pandereta el ser homosexual. Estoy seguro, que para los que tenemos más de cincuenta años, que alguíen nos ponga delante esta situación, no nos causará ninguna sorpresa, pero el dolor y la postura optimista del performer en la última parte de la acción, me emociona profundamente. Por que habla de rebeldía, de abandono de los miedos producidos por una educación castrante, de enfrentarnos a una sociedad opresora y dejar de ser los oprimidos. De VIVIR a fin de cuentas. 

Lo único que pido del Arte es que sea sublime, que como el espíritu humano, no tenga trabas y nos de la libertad que las fronteras físicas nos han quitado. Eso es lo que tenemos que buscar. Seguro que más de un lector pensará que tengo una idea demasiado romántica del Arte. Pero cuando el espectador esta frente a una obra de Arte rotunda, por ejemplo "Les Aveugles" (1986) de Shophie Calle, se da cuenta que pocos trabajos que tocan el mismo tema y forma, realizados posteriormente, tienen validez. Por que la mirada y sutileza del artista, hace que empaticemos en su discurso haciéndolo propio. En Arte siempre tiene que prevalecer la emoción a la sorpresa, si no tendremos que reinventarnos como humanos.