jueves, 14 de abril de 2016

Micro-sexismos

María Teresa Hincapié, Una cosa es una cosa
(acción performativa) 1990
En una sociedad dominada por machos alpha, de carácter patriarcal, el tiempo transcurre de forma más lenta de lo que deseamos. En los últimos meses los grupos feministas hablan mucho de micro-machismos. No están equivocadas las mujeres que se quejan de que nuestro comportamiento sociale está lleno de este tipo de prejuicios a todas vista ofensivos, para lo que denominan los machos "sexo débil". 

Pero a pesar de que la educación ha mejorado mucho en los últimos años, y puede que los jóvenes sean más tolerantes de lo que éramos nosotros, nuestro mundo, heterosexual, comete a diario, micro-discriminaciones contra cualquier sexualidad fuera del entorno "hombre-mujer" aceptado públicamente. 

En el último año he sido víctima de este tipo de comportamientos por personas "educadas", que te dicen "yo tengo muchos amigos gays, y son personas normales", entre otras cosas, cuando saben que yo lo soy. Creo que este tipo de comentarios son absurdos, a pocos se nos ocurriría decir "yo tengo muchas-os amigas-os heterosexuales, y son personas normales". Quiero creer que no lo hacen de mala fe, que lo dicen para potenciar una normalidad que en la mayoría de casos, no es cierta. 

Todos somos personas, y esa es la única normalidad aceptable, el respeto a la sexualidad de cada individuo es fundamental. He oído cosas como que el cambio de sexo está de moda, por personas que no saben, o no quieren entender, el sufrimiento que conlleva el vivir con un cuerpo y con una sexualidad que no es la propia, y la dureza que presenta todo el proceso del cambio para una persona transexual.

Es importante acabar con cualquier discriminación en nuestro entorno por motivos sexuales, sea negativa o positiva, y si somos víctimas de un comentario sexista, lo tenemos que hacer notar a las personas que los realizan, para en lo posible no vuelvan a hacerlos, este cambio fundamental en la sociedad, depende de nosotros. 



miércoles, 10 de febrero de 2016

La inmersión política del Arte

The Residents  ‎– The Third Reich 'N' Roll (1976)


Tengo la sensación en los últimos años, en los que las instituciones han absorbido el denominado "arte político", es cuando más se está visualizando este, desde mi cómoda visión de espectador, me parece una sandez que nos entusiasmemos con las obras que critican al poder establecido cuando éstas están siendo patrocinadas por el mismo poder, cuando los artistas, comisarios y gestores, forman parte del juego, es una situación de un cinismo inquietante que se acerca más a un engañabobos que a otra cosa.

Pero ésta apariencia de libertad es un espejismo de difícil comprensión. La autocensura sobre algunos temas y personajes públicos, el gusto escandalizante y provocadoramente gratuito de algunos artistas, la ocultación para no levantar suspicacias, o los mensajes amparados en la moda pero con una apariencia de no tomar ninguna posición particular por parte del creador, está al pie de calle. Formando una cortina de humo sobre la situación social, cultural, económica y sobre todo política, en la que estamos viviendo.

En Europa ha triunfado el fascismo, y lo único que intentan muchos artistas y vividores del arte es perpetuarse con el mismo, en sus instituciones, tal como ocurría en el pasado. ¿Han cambiado algo los tiempos?. Creo, desde mi opinión que no. Hubo un momento, con la aparición de las ideologías políticas, en el siglo XIX y principios del XX, en las que las personas se creían capaces de cambiar el mundo, y el arte colaboró a ello creando una nueva estética. Por un momento Europa parecía renovada. Para poco a poco, caer de nuevo en la inopia. Nuestro continente es viejo, nuestros gobiernos han olvidado que tienen que trabajar para el pueblo que los elige y no para el poder económico que ha comprado la deuda de Europa en las subastas de la bolsa, los europeos nos hemos olvidado de las luchas de clases, perdiendo de forma escandalosa el estado de bienestar, casi sin importarnos la perdida de derechos. Mientras los gobiernos nos echan la culpa a los ciudadanos de su lamentable gestión.  Quisiera comentar que no hay pueblos corruptos, son sus gobernantes corruptos los que contagian, con su ejemplo, a sus sociedades.

Estamos viviendo en un mundo occidental insolidario, brutal con las minorías y con los refugiados, viendo la desaparición de la izquierdas y como por la perpetuación en el poder, cualquier posición política vende su alma al diablo. Como aumenta la desigualdad, la pobreza, y el abuso de los gobiernos vs. sus ciudadanos se hace constante. ¿En esto ha acabado todo, en ésta miseria anti-ética y anti-humana?. Podría ser...

Tengo la convicción de que desde el arte se puede hacer algo, sobretodo se puede y debe tomar una postura libre, el artista tiene que salir del fondo del armario de Chanel y encararse con lo que crea injusto, no solo vendiendo obra "políticamente incorrecta" a los círculos de coleccionistas, fundaciones, museos o ministerios, que la adquieren para lavar sus sucias manos.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Emoción vs. sorpresa

Christian Boltanski, "La Salle des Pendus" (2015)
Hace unos días, un artista local me dijo, en referencia de la performance de Paco Nogales, "El palomo cojo", realizada en The Grey Square, que no le había causado sorpresa. Esta nota anecdótica me lleva a pensar en que nos hemos equivocado dentro del arte actual.

¿Cuándo hemos sustituido la emoción por la sorpresa?. Entrando en el terreno amoroso, me parece absurdo cuando alguien dice que sobretodo busca una pareja que le haga reír. Las relaciones personales van más allá de la payasada o el chiste fácil. También ocurre en el Arte, no tenemos que buscar solo la sorpresa en un acto que se acerca tanto a la vida y pensamiento humano. Multiforme y lleno de claros y sombras.

Puede que en mi confrontación con el hecho creativo dé prioridad a la emoción. En la exposición de Boltanski en el Grand Hornu, de Mons (Bélgica), la obra de Boltaski me sobrecogió, y puedo decir que no me sorprendió, porqué el lenguaje que utiliza el artista para la puesta en escena de la misma, es bien conocida en el mundo artístico, no difiere demasiado de otras instalaciones suyas. Tuve la necesidad de recorrer sólo el espacio que conforma "La Salle des Pendus", sentir el peso sobre mí con el que Boltanski ha impregnado su atmósfera. Una emoción, puedo decir intensa, y a veces difícil de penetrar en la oscuridad que nos propone. Cuando al final salí al patio central del centro de arte, me di cuenta que la congoja que había sentido dentro, no solo era debida a la obra de Boltanski, él solo había puesto ante los ojos del visitante una situación, y yo me la había hecho mía. Era mi propia tristeza la que había aflorado en las salas del Grand Hornu

En el Arte ocurren a veces estas cosas, por mi parte es lo que busco. Quiero que el artista me ponga en frente de mí otras realidades, o la suya propia. Que gracias a ello, me vea como en un espejo, reflejado. 

Volviendo a Paco Nogales, nos mostró, a través de su acción basada en su propia experiencia personal, el sufrimiento que ha ocasionado una España casposa y de pandereta el ser homosexual. Estoy seguro, que para los que tenemos más de cincuenta años, que alguíen nos ponga delante esta situación, no nos causará ninguna sorpresa, pero el dolor y la postura optimista del performer en la última parte de la acción, me emociona profundamente. Por que habla de rebeldía, de abandono de los miedos producidos por una educación castrante, de enfrentarnos a una sociedad opresora y dejar de ser los oprimidos. De VIVIR a fin de cuentas. 

Lo único que pido del Arte es que sea sublime, que como el espíritu humano, no tenga trabas y nos de la libertad que las fronteras físicas nos han quitado. Eso es lo que tenemos que buscar. Seguro que más de un lector pensará que tengo una idea demasiado romántica del Arte. Pero cuando el espectador esta frente a una obra de Arte rotunda, por ejemplo "Les Aveugles" (1986) de Shophie Calle, se da cuenta que pocos trabajos que tocan el mismo tema y forma, realizados posteriormente, tienen validez.

Porque la mirada y sutileza del artista, hace que empaticemos en su discurso haciéndolo propio. En Arte siempre tiene que prevalecer la emoción a la sorpresa, si no tendremos que reinventarnos como humanos.

lunes, 1 de junio de 2015

Es de noche en el mundo

Cuando solo presentimos lo que ocurre fuera de nuestros hogares, cuando es oscuro fuera, y nos acogemos al interior cálido de nuestras habitaciones, todo toma unos tintes extraños. Pero en las calles de nuestras ciudades, siguen ocurriendo cosas, la vida y la muerte jamás se detiene. 

Me resulta curioso, que cuando pensamos en lo que ocurre por la noche, en otras habitaciones que no son las nuestra, todo toma unos visos de veladura abstracta, impersonal. ¿Seguirán existiendo los seres que se han cruzado con nosotros durante el día?, ¿han evolucionado y se están convirtiendo en monstruos?, ¿mañana, como en la película "la invasión de los ladrones de cuerpos", todos las relaciones humanas que conocemos habrán cambiado?.

Pensar que cuando es de noche para nosotros es de noche para todo el mundo, es claramente una postura egocéntrica y bastante absurda. Cualquier posicionamiento que nos tome a nosotros mismos como centro del universo conocido lo es. Pero somos tan imbéciles que lo acostumbramos a hacer cada día, mejor dicho, cada momento de nuestra vida.

Pocas personas aceptan lo que se sale de su normalidad, de su mundo conocido, o lo que se acostumbra a llamar, en la actualidad, la "zona de confort". Sin intentar generalizar, lo que aceptamos en la calle, muchas veces no tiene nada que ver con lo que aceptamos en nuestra vida privada. Es por ello, la metáfora de la noche toma toda su relevancia. Encerrados en nuestro submundo, lo de fuera ha dejado de existir, y en nuestra comodidad, ha dejado de formar parte de nuestra vida. El resto de la población terráquea se ha trasladado a Marte, o mejor aún se han ido a un universo paralelo. 

Los artistas, acostumbramos a vivir este fenómeno con toda su virulencia. El mundo de la creación, fuera de nuestro entorno ficticio, no existe. Parece que, salvo lo nuestro, todo tiene un aura de repetición constante. Todo lo hemos visto o hecho, y no nos paramos a meditar cual es el planteamiento de las obras de los demás, salvo si ya han llegado al Olimpo del arte, donde se da por supuesto, que al ingresar en la morada de los eternos, son buenos.

También, este mismo egocentrismo, hace que repitamos la obra de los que nos han precedido en el ámbito artístico, creando el plagio con total impunidad. Decimos para aliviarnos, que todo está inventado. Tomamos los referentes, los destripamos, los digerimos, y los cagamos. Y lo que hacemos, es nada más que eso, MIERDA. En mayúsculas, por que nosotros solo hemos masticado sin saborear el plato. Hemos atendido solo a la imagen que teníamos ante nosotros, sin haber profundizado en los ingredientes que formaban el ágape. 

Es una lástima que creamos que fuera de nuestros talleres, siga siendo de noche, y que la luz de la bombilla que ilumina nuestro minúsculo mundo, sea el faro y centro de la creación artística. No somos nuevos alquimistas que convertimos nuestra mierda en oro, como ocurre en "la montaña sagrada". 

jueves, 7 de mayo de 2015

Política y creatividad


Tanta mente pensante y tan mal empleada. De que nos sirve saber si no sabemos aplicar la sabiduría que poseemos. La morfología del pensamiento es como un laberinto, quizás Babel.